Aconsejar
Es muy goloso aconsejar. Todo el mundo aconseja sobre todos los temas del mundo.
Ejemplo: Si yo hablo con el vecino y le comento por la mañana, "ostras, hoy me he levantado con torticulis". El vecino rapidamente responde: "Deberías ponerte una crema que venden en la farmacia que se llama ....., o tienes que ir a un masajista porque yo una vez tuve torticulis y estuve............................."
Yo que sepais también lo hago, pues me encanta el tema de la salud y como todo el mundo creo que lo se todo y que mi opinión es la mejor.
Vamos entre todos a ser un poco más humildes, podemos dar nuestro consejo, está bién pues es bueno intentar ayudar a los demás. Pero podemos hacerlo desde otro sitio.
Cuando alguien nos está contando algo que le preocupa, le podriamos decir:
- Lo siento, y cómo estás?, estás cansado?, o te preocupa algo?, puedo ayudarte de alguna forma?.
después podriamos añadir:
- Si me permites que te de un consejo, cuando yo tengo tortículis hago.................. y me va muy bien.
Es muy diferente la manera de hablar de una forma imperativa o de una forma de ofrecer nuestro conocimiento y ayuda. Incluso las personas que lo hacen imperativamente lo repiten mil veces por si no le ha quedado claro al otro.
Una vez ya has dicho lo que pensabas, ya está, la otra persona es libre de hacerte o no hacerte caso. Tu ya has dicho lo que creias que tenías que decir.
Importante: Cada vez que le damos un consejo a alguien sea de la índole que sea, es un consejo que es para nosotros. Escuchémonos a nosotros mismos. Pongamos atención al consejo que hemos dado y miremos si nos corresponde a nosotros hacernos caso.
Pues este ha sido mi consejo, desde mi más humilde experiencia.
Sandreta



